*** Quintanilla señaló que el país pasa “de fenómeno a fenómeno”.

El experto en cambio climático César Quintanilla advirtió este jueves que Honduras enfrenta fenómenos climáticos cada vez más extremos, desde inundaciones y golpes de calor hasta procesos de desertificación, con efectos sobre la población, los medios de vida y el territorio nacional.
Quintanilla señaló que el país pasa “de fenómeno a fenómeno” y recordó que en octubre del año pasado se registraron inundaciones que provocaron muertes por derrumbes de viviendas en Tegucigalpa, mientras en mayo y junio se reportaron olas de calor con personas afectadas en La Ceiba, Tegucigalpa y la zona sur.
El experto relató que durante el Día de la Madre del año pasado una mujer sufrió un golpe de calor durante una actividad escolar y agregó que 15 personas murieron por este tipo de afectaciones en la zona sur del país, sucesos que vinculó con los “extremos climáticos” que enfrenta Honduras.
“Nosotros vamos de fenómeno a fenómeno, por eso le ponía el ejemplo de que en octubre del año pasado estábamos con inundaciones, personas muriendo de la noche a la mañana porque se derrumbaron sus casas aquí en Tegucigalpa y luego en mayo, junio, había gente muriendo por olas de calor ya en nuestro país”, alertó el experto.

Quintanilla explicó que el sistema climático de la Tierra cambió y que la atmósfera y los océanos continúan calentándose, situación que también repercute sobre tierra firme, además el calentamiento registrado en el Pacífico podría incidir en las condiciones climáticas del próximo año.
El especialista planteó una “acción coordinada” para recuperar los suelos afectados por la desertificación y propuso aplicar mecanismos de regeneración, como las terrazas en forma de media luna utilizadas en zonas agrícolas de Asia para retener el agua de lluvia y favorecer la recuperación de terrenos degradados.
Quintanilla advirtió que la degradación de los suelos también está relacionada con desplazamientos internos, debido a que personas que pierden sus medios de vida migran hacia las ciudades y se establecen en zonas periféricas, donde enfrentan nuevos riesgos y posteriormente pueden verse obligadas a trasladarse nuevamente en busca de condiciones más seguras. OB/Hondudiario



